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Rubén Darío y su atracción por el Latín de Horacio

Por: Prensa-Asamblea Nacional

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agosto 5, 2016

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Rubén Darío gustaba desde muy joven de la poesía lírica y satírica del italiano Quinto Horacio Flaco, quizás por la musicalidad de sus versos, aseguró este viernes el poeta Dariano Julio Valle Castillo en el programa “Conozcamos a Rubén Darío, en el Centenario de su Tránsito a la Inmortalidad”, que se transmite  en el Canal Parlamentario, Canal 98.  

Horacio Flaco como  se le conoce al poeta de la primera época, no fue un escritor extraño al bardo nicaragüense, según Castillo, Darío frecuentaba, leía y asimilaba a Horacio como un poeta muy suyo.

Ese gusto de Darío por la poesía latina fue aprendido de los Jesuitas en la Iglesia Recolección de León cuando el Padre del Modernismo vivía su juventud en la ciudad universitaria.

El poeta Castillo señaló que hay información contradictoria de que Darío no sabía nada de latín o quizás pronunciaba  el latín sin entenderlo.

“Pero todos coinciden en su amor por la lengua y letra del Latín, a tal grado que Mejía Sánchez hace un acertado balance y conclusión: “Lo más probable es que Darío gustara de la musicalidad de los versos latinos y aún se complaciera en recitarlos a sus amigos, aunque tuviera que enterarse de su significado en texto traducido o anotado”. Añadió que Darío experimenta a Horacio a través del español de Javier de Burgos y Marcelino Meléndez Pelayo. De Burgos firmaba la poesía de Horacio traducida al castellano con notas y observaciones críticas, en tanto Meléndez Pelayo, además de traductor y cantor de Horacio colectaba las traducciones españolas y americanas del poeta romano.

Castillo señaló que el propio Darío decía que de Burgos era un excelente traductor de Horacio, lo que revela su independencia de criterio del conocido poeta y filósofo  Andrés Bello, quien criticaba a de Burgos como un mal traductor aunque un excelente conocedor de Horacio.

Agregó que en Buenos Aires, Argentina, el bardo nicaragüense también se encontró con una tradición Horaciana, porque se imprimía en periódicos de ese país  escritos de Horacio.

Añadió que  en una de las últimas poesías de Darío, en el poema Pax (Paz), el poeta nicaragüense recuerda dos palabras de Horacio, el principal poeta lírico y satírico  de la  lengua latina.

 

 

 

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