PROSAS PROFANAS ES POESÍA LÍRICA
Prosas Profanas fue el tema central este 13 de mayo, en el programa Conozcamos a Rubén Darío en el Centenario de su Tránsito a la Inmortalidad, conducido por poeta dariano Julio Valle. En esta edición el invitado fue el dariano Harold Delgado. El conversatorio giró en torno al contenido de esta obra del príncipe de la letra castellana, su aporte a la individualidad en el modernismo y el intertexto en sus poemas.
Harold Delgado explicó que esta obra fue escrita por Darío en seis años y fue una recopilación de sus mejores poemas, publicados en periódicos y revistas de la época. A su vez, recordó que fueron impresas dos ediciones: la primera en 1898, la cual contenía 33 poemas; y la segunda, en 1901, en la cual agregó 21 poemas más. Al respecto, ambos darianos coincidieron en que el gran panida cuidaba lo estético, ya fuese una palabra o una coma. Valle destacó que esto era evidente en sus manuscritos, donde se puede ver que borraba palabras constantemente o quitaba párrafos y estrofas.
Por otro lado, Valle y Delgado reflexionaron que el contenido de esta obra abarca de lo antiguo a lo moderno, lo exótico y los poemas biográficos.
Individualidad en el Modernismo
Durante el diálogo de los darianos, reconocieron que Rubén Darío recomendaba la heterogeneidad de los poetas. De esta manera es que surge la individualidad en el modernismo, aportando a la lengua desde lo propio. Al punto que el gran panida decía a los poetas “sean originales, paran sus propias ideas, no me sigan a mí, porque se puede notar”, destacó Delgado. Además, trajo a colación el planteamiento de Edelberto Torres que describió a Prosas Profanas como un libro de combate. El libro modernista de Rubén, con el cual renueva la lengua, la libera y el modernismo pasa a ser de América.
Intertexto
En una tercera parte de la entrevista, los darianos conversan sobre el intertexto presente en la obra Prosas Profanas. Es intertexto significó rehacer lo que estaba hecho, trató sobre lo barrado y escrito otra vez. Un ejemplo propuesto por Delgado fue el poema Los Motivos del Lobo, el cual fue tomado de Las Florecillas de San Francisco de Asís, aseguró Valle.
Luego, para poner en contexto este planteamiento, Harold Delgado leyó el poema Margarita:
¿Recuerdas que querías ser una Margarita
Gautier? Fijo en mi mente tu extraño rostro está,
cuando cenamos juntos, en la primera cita,
en una noche alegre que nunca volverá.
Tus labios escarlatas de púrpura maldita
sorbían el champaña del fino baccarat;
tus dedos deshojaban la blanca margarita,
«Sí… no… sí… no…» ¡y sabías que te adoraba ya!
Después, ¡oh flor de Histeria!, llorabas y reías;
tus besos y tus lágrimas tuve en mi boca yo;
tus risas, tus fragancias, tus quejas, eran mías.
Por su parte, Julio Valle reflexionó que también en Los sonetos de Epicuro encontramos el intertexto, “desde la espiga que es una metáfora de la misa”, aseguró.
Finalmente, Delgado expresó que el poema La Fuente es una evocación a creer en uno mismo. “Es el poema de la individualidad del modernismo”, aseguró. Y concluyó leyéndolo:
Joven, te ofrezco el don de esta copa de plata
para que un día puedas colmar la sed ardiente,
la sed que con su fuego más que la muerte mata.
Mas debes abrevarte tan sólo en una fuente,
otra agua que la suya tendrá que serte ingrata,
busca su oculto origen en la gruta viviente
donde la interna música de su cristal desata,
junto al árbol que llora y la roca que siente.
Guíete el misterioso eco de su murmullo,
asciende por los riscos ásperos del orgullo,
baja por la constancia y desciende al abismo
cuya entrada sombría guardan siete panteras:
son los Siete Pecados las siete bestias fieras.
Llena la copa y bebe: la fuente está en ti mismo.
Y en una tarde triste de los más dulces días,
la Muerte, la celosa, por ver si me querías,
¡como a una margarita de amor, te deshojó!



