PERSONAS CON DISCAPACIDAD FÍSICOMOTORA RECONOCEN AVANCES EN LA ACCESIBILIDAD EN LAS INSTITUCIONES
Personas con discapacidad físicomotora reconocieron los avances en la accesibilidad para este sector en las instituciones estatales.
En el censo de 2009, del Programa Todos con voz, se ponderó que 126 mil 316 nicaragüenses tenían algún tipo de discapacidad. A su vez se identificaron las limitaciones para su integración social, entre ellas, la accesibilidad.
Cristhianne West, originaria de la Costa Caribe y actual pobladora de la capital, recordó que antes las personas con discapacidad eran marginadas y ahora los “quieren tomar más en cuenta”.
Otro de los avances, es la creación de conciencia en las instituciones de Gobierno sobre medidas que permitan la inclusión efentiva de las personas con discapacidad en la sociedad nicaragüense.
Francis Gutiérrez, coordinadora de proyecto en la Asociación de Sordociegos de Nicaragua, recordó que “en gobiernos anteriores las personas sordociergas ni eran conocidas”. En la actualidad, esta asociación recibe una asignación del Presupuesto General de la República que les permite trasladarse a las regiones para enseñar el sistema de braile y lenguaje de señas a personas sordociegas.
Juan Pío Ortíz Gamboa, presidente la delegación de Managua de la Asociación de Discapacitados Físico Motores de Nicaragua (ADIFIN), relató que como parte de la fiscalización propuesta en el plan estratégico gubernamental, este sector recorrió 18 instituciones estatales, donde encontraron que existían planes emergentes sobre la accesabilidad para las personas con discapacidades fisicomotora, sensorial y visual. A su vez, encontraron que estaban cumpliendo con la recomendación que habían realizado previamente, de superar las barreras sociales, pues percibieron en los funcionarios que existía una mejor atención hacia ellos.
Uno de los retos pendientes es la accesibilidad para las personas con discapacidad en el transporte público. Al respecto, Cristhianne West, expresó que para ella era injusto que cuando debe abordar un taxi debe suplicarle al conductor “y pagando caro”, pues “no es un favor, uno paga por ese servicio”. De igual manera, le resulta también difícil montarse a un bus, pues no tienen paciencia y arrancan sin avisar. Por ello, sugiere que los prestadores de este servicio avisen cuando deben subir o bajar a una persona ciega o con problemas auditivos.
Un total de 46 mil 611 personas con discapacidad físicomotora fueron registradas en el censo de 2009, realizado por el Programa Todos con Voz.



