Pacientes con discapacidad psicosocial necesitan apoyo social para mantenerse compensados
Luchan a diario con la discapacidad psicosocial, procurando mantenerse estables, compensados y con la mente ocupada en trabajos manuales. Ellos reconocen que padecen de trastornos psicológicos y se han sumado a las organizaciones de personas con discapacidad que sufren los mismos padecimientos para recibir apoyo social.
Doña Mireya del Socorro Mena, vicepresidente de la Asociación de Pacientes y Familiares de Salud Mental de Granada, ASMEG, tiene 3 décadas de batallar con las alteraciones de su salud mental, cuyas crisis comenzaron cuando ella tenía 30 años.
“En 1987 comenzaron mis nervios, después la mente me quedaba en blanco, me caía entonces me aconsejaron ir al Centro de Salud, pero ante la persistencia de mis síntomas tuve que ir primero al psicólogo y después al psiquiatra”, recuerda doña Mireya.
Ella no podía salir a la calle, porque temía caerse por los mareos y dolores de cabeza que le sobrevenían.
Con el tratamiento médico que le proveen y el apoyo social que ha recibido en la ASMEG, doña Mireya dijo sobrellevar bien su diario vivir, además ayuda a otras personas con las mismas afectaciones.
Don Francisco Chavarría, por su parte, dijo que en la Asociación ha recibido gran ayuda que lo ha llevado a sentirse mejor, como si estuviera en familia.
No solamente padece de discapacidad psicosocial, sino dice tener problemas físicos motores. “Pero el problema más grave que tengo son los pensamientos negativos, la descompensación que me da y me hace pensar ideas no correctas”, dijo Chavarría.
Este paciente de 41 años dijo que con terapias como la elaboración de dibujos, piñatas entre otras manualidades lo mantiene estabilizado y además con el medicamento a tiempo. Don Francisco dio gracias a Dios por su familia que lo ha apoyado todo el tiempo.
Por María Elena Palacios.



