Nicaragua promueve protección y defensa de los derechos de los pacientes con VIH y SIDA
Nicaragua ha avanzado en materia de solidaridad con las personas que conviven con el VIH y Sida y ahora cuenta con un marco jurídico amplio para promover su protección y defensa de los derechos humanos así como la prevención y atención de los ciudadanos.
Sobre el particular, la diputada Argentina Parajón, presidenta de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, sostuvo que hace seis años se amplió la Ley 820, “Ley de Promoción Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el VIH y Sida para su Prevención y Atención”, con la cual se estableció una mejor actuación de la Comisión Nicaragüense de Sida (Conisida) en beneficio de la atención a la población portadora del virus.
La diputada Parajón fue abordada durante el programa “Desde El Parlamento” del Canal 98 quien junto al viceministro de Salud, compañero Enrique Beteta y el compañero Bruce Meneses, integrante de la Conisida, hicieron una explicación de los avances que ha tenido el país en materia de atención, de solidaridad con las personas con Vih y sus familiares.
La Ley 820 aborda el tema de la solidaridad, que incluye el acceso universal a la atención del paciente. “Es su derecho de ser atendido con calidad y calidez, es un principio que debe regir el esfuerzo alrededor de este problema de salud, también es un esfuerzo complementario de todos los sectores”, dijo la diputada Parajón.
En ese sentido, mencionó algunos derechos que están dentro de estos principios en la atención a los pacientes con Vih y sida como la confidencialidad “esto ha regido mucho el esfuerzo de los trabajadores de la salud, de los familiares pero también de toda la población en general y ellos (los pacientes) lo reclaman como un derecho ante su problema y sobre eso hay que tener mucho cuidado”, señaló.
Otros derechos, que mencionó son la equidad en el abordaje integral del problema de salud como el tema de la alimentación, los efectos psicológicos, y la multisectorialidad como la no discriminación y la solidaridad como un principio ético que rigen en todos estos esfuerzos que en el país se han venido haciendo alrededor de este problema de salud.
Por su parte, el doctor Enrique Beteta sostuvo que además de la Ley 820 también existe la Resolución 671 que va encaminada a evitar la discriminación o el rechazo a los hermanos que llegan a las unidades de salud.
El Viceministro de Salud mencionó que dentro de la Resolución está por ejemplo la identidad que maneja el paciente con la cual se quiere identificar y la identidad legalmente establecida por el Consejo Supremo Electoral.
Sobre la atención que reciben los pacientes, Bruce Meneses consideró que la respuesta integral al VIH no es una tarea que solamente le compete al Ministerio de Salud o a Conisida, sino que tiene que involucrar al resto de la población en general.
“Hoy en día el diagnóstico por muy terrible que sea para algunas personas de una condición en la que no puedes medicarte, se necesita de mucha atención, afortunadamente en este país son gratuitos totalmente la serie de medicamentos apropiados”, manifestó Bruce.
Sobre el tema de la discriminación dijo que en ello se ha avanzado tanto en Nicaragua como a nivel mundial, “afortunadamente ya no estamos en un escenario de los 80 ya se ha avanzado bastante, pero aún persiste una discriminación por ignorancia, por falta de educación a nivel comunitario, familiar, de relaciones personales, entre amistades”.
Los tres panelistas consideraron importante y necesario la comprensión de todas las personas, en especial de la familia y de la comunidad más cercana al paciente, por cuanto los pacientes necesitan de todo tipo de apoyo, pero en especial de apoyo moral, psicológico.



