Mención Especial por el 38 Aniversario de Promulgación de la Ley No. 28
La Asamblea Nacional mediante la diputada Shaira Downs, presidenta de la Comisión de Asuntos de los Pueblos Originarios, Afrodescendientes y Regímenes Autonómicos, resaltó durante la Sesión Plenaria de este jueves, el 38 Aniversario de la promulgación y aprobación de la Ley No. 28, Estatuto de Autonomía de las Regiones de la Costa Caribe.
Downs refirió que la aprobación de la Ley 28, es una conquista histórica que marcó un hito en la construcción del estado multicultural, multiétnico y pluricultural y plurilingüe con el que también se define nuestra patria.
“Esta conmemoración reafirma el espíritu de justicia, inclusión y unidad nacional que guía el modelo Cristiano, Socialista y Solidario de nuestro Buen Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional bajo el liderazgo del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, nuestros Copresidentes”, agregó Downs.
Indicó que cada octubre se celebra en la Costa Caribe el Poder del Pueblo organizado, que con dignidad, igualdad y participación plena abrió un nuevo capítulo de Bienestar, Paz y Soberanía.
“Hablar de la Costa Caribe de Nicaragua es hablar de siglos de resistencia indígena, negra y popular, pueblos que con fe, identidad y fortaleza espiritual enfrentaron dominación externa, el despojo y la exclusión sin renunciar jamás a su dignidad, ni a sus derechos como nicaragüenses con historias, raíces profundas y protagonismo propio”, agregó la legisladora.
Con la aprobación de la Ley 28, el Gobierno Sandinista en 1987 no solamente reconoció como sujetos de derecho a los pueblos originarios y afrodescendientes, también reconoció su cultura, su identidad, sus lenguas, su cosmovisión y diversidad, transformando en fuerza y protagonismo.
Subrayó que 38 años después de esta promulgación, los pueblos de la Costa Caribe viven plenamente sus derechos ancestrales, viven su propio desarrollo de la mano con las autoridades nacionales que han establecido en su Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza, la prioridad de ejecutar programas de desarrollo en infraestructura vial, telecomunicaciones y transporte.
“Desde el 2007 que regresó el FSLN al gobierno, la Autonomía ha sido cada vez más una práctica de democracia participativa, de consultas directas con comunidades, iglesias, barrios y territorios, un ejercicio de protagonismo popular que convirtió la Autonomía en un acto de apropiación colectiva como parte de la identidad nacional”, recalcó Downs.



