La Revolución impulsó la Modernización del Marco Jurídico Nicaragüense
La Revolución Popular Sandinista causó para bien profundas transformaciones sociales, políticas y económicas que restituyó derechos y garantías al pueblo nicaragüense, luego de la derrota de la dictadura somocista, aseguró la diputada María Auxiliadora Martínez, presidenta de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos de la Asamblea Nacional.
Tras el Triunfo de 1979, el Gobierno Sandinista elaboró la Constitución Política actual, que es considerada una de las Cartas Magnas más modernas de la Región porque establece la transformación de la sociedad nicaragüense, la creación de nuevas fuerzas armadas y la transformación de la Costa Caribe Nicaragüense.
Desde el Poder Legislativo se crea en tanto una gran cantidad de leyes modernizando el marco jurídico, que permite avalar a la población nicaragüense todos sus derechos y todos los beneficios que en la época neoliberal no se tenían.

La legisladora, manifestó que Nicaragua vivió varias etapas donde se avanzó progresivamente, a pesar de los eventos críticos como la guerra y la agresión del imperio norteamericano, los cimientos de la lucha del pueblo nicaragüense, eran fructíferos en todas las áreas: salud, educación, infraestructura, entre otros.
Bajo este contexto detalló que ese retroceso protagonizado en 1990 bajo la dirección del gobierno neoliberal, en el que se privatizaron los servicios públicos, con la llegada del Buen Gobierno Sandinista en 2007, se retomó el Programa Histórico del Frente Sandinista.
“Y hoy nos encontramos en una nueva etapa de la Revolución el pueblo nicaragüense puede gozar de educación gratuita en la cual se desarrollan más de 14 programas en”, precisó.
Agregó que Nicaragua cuenta con un sistema de justicia penal moderno, un sistema militar y civil moderno, en el que sobresale la Ley 779 para combatir la violencia contra las mujeres, la niñez y hacia el hombre. Refirió también que Nicaragua es uno de los países más avanzado en la equidad de género gracias a la Revolución y se puede observar en los espacios alcanzados por las mujeres en cargos de elección popular y ministerial.



