Las canciones del Guadalupano estarán siempre presente mientras exista la Revolución Popular Sandinista
La Asamblea Nacional participó en el homenaje al paso a la inmortalidad del destacado cantautor y revolucionario Pablo Martínez, conocido como “El Guadalupano”. La ceremonia, celebrada en el Centro Cultural y Museo Rigoberto López Pérez, se convirtió en un tributo de los muchos realizados por el Gobierno Sandinista en distintos puntos de la Capital de la Revolución.


El Guadalupano encarnó en sus letras el compromiso con la Revolución Popular Sandinista, y así lo recordó el presidente de la Asamblea Nacional.
“Quiero transmitir el saludo, el abrazo y el cariño del Comandante Daniel y de la Compañera Rosario. La presencia de Pablo Martínez estará siempre entre nosotros, porque mientras haya Revolución Popular Sandinista, estará también el espíritu eterno de ‘El Guadalupano, que viva el Frente Sandinista, que viva El Guadalupano’, expresó el presidente de la Asamblea Nacional.

La Alcaldesa de León compartió con sentida emoción el dolor y el orgullo del pueblo leonés al despedir a este hijo insigne.
“Pablo Martínez no solo cantó a la Revolución; su vida misma fue un canto de amor a Nicaragua, a los ideales antiimperialistas y al espíritu que une a nuestro pueblo”, expresó la edil, destacando el talento y patriotismo que lo caracterizó.
En tanto su hijo, Pablo Martínez Pérez, evocó el sueño que su padre dejó como legado: “Están haciendo realidad su deseo más grande: que su pueblo siga cantando sus canciones, que su espíritu nunca se apague, que sus letras vivan siempre”, aludió.
Así, las palabras de su vástago enaltecieron la memoria de un hombre cuya voz y mensaje perdurarán como un himno de amor y compromiso revolucionario.
Con dignidad, patriotismo y gratitud, la ciudad de León, la Capital de la Revolución, despidió a Pablo Martínez, un artista inmortal cuyo canto resuena como un legado de libertad, amor y esperanza. A través de cada estrofa que compuso y cada acorde que entonó.









