Aprobamos convenio que potenciará nuestro cacao fino y de aroma
Por instrucciones de la Co-Presidencia de la República, la Asamblea Nacional aprobó con voto unánime el Decreto Legislativo de Aprobación del Convenio Internacional del Cacao 2026, suscrito por el Estado de Nicaragua en febrero de 2026 en Ginebra, Suiza.
La aprobación de este decreto le permitirá a Nicaragua consolidar su presencia en los órganos de decisión de la Organización Internacional del Cacao (ICCO) para promover mejores condiciones de comercialización de su cacao fino y de aroma. De igual manera fomentará la agregación de valor mediante la transformación del cacao en grano permitiendo ingresos dignos para los cacaocultores.
El Convenio Internacional del Cacao (CIC 2026) actualiza y sustituye el convenio vigente de 2010, y tiene por objeto reforzar el sector cacaotero mundial apoyando su desarrollo sostenible y los beneficios para todos sus miembros.
La diputada Iris Montenegro, presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores, subrayó que la Asamblea Nacional continúa profundizando los anhelos y sueños del pueblo nicaragüense con la aprobación de este convenio. Dijo que el suelo nicaragüense es bendecido porque es apto para el cultivo de este grano rico en flavonoides.
Resaltó que Nicaragua ocupa el primer lugar en Centroamérica como país exportador del cacao. “Y el cacao es un rubro cotizado a nivel internacional; las exportaciones se han incrementado significativamente y tenemos mercado en Europa, Bélgica, Alemania, Estados Unidos, en fin en varios países”, detalló.
Resaltó que con la aprobación de este convenio, nuestro Gobierno da cumplimiento a la Constitución Política de la República, al interactuar en primer lugar con estos organismos internacionales para fortalecer la actividad productiva del país y también para fortalecer sus relaciones internacionales.
El diputado Wálmaro Gutiérrez, presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, resaltó que el 80 por ciento de la producción nacional del cacao nicaragüense está catalogado por la ICCO como cacao fino de aroma, sin efectos perjudiciales al medio ambiente, a la biodiversidad y a las comunidades que los producen.




