INTERVENCIÓN DEL COMPAÑERO WILFREDO NAVARRO, SEGUNDO SECRETARIO ASAMBLEA NACIONAL EN LA SESIÓN PLENARIA DONDE SE APROBÓ LA “LEY QUE DECLARA HÉROES INDÍGENAS DE NUESTRAS LUCHAS ANTIIMPERIALISTAS AL CACIQUE DIRIANGÉN Y CACIQUE NICARAO”
Creo que este es el mejor momento en este año y en la historia de nuestro país, para hacer un reconocimiento a los Caciques Diriangén y Nicarao, porque históricamente en la historia que nos enseñaron, disminuyeron el rol y el papel que jugaron estos guerreros nicaragüenses.
Creo que hay que rendir honor al que honor merece y más cuando en los tiempos pasados de una manera voluntaria, se trató de ocultar la gesta de estos dos grandes personajes americanos, porque su dimensión trasciende la provincia de Nicaragua, trasciende en su momento en que no éramos ni provincia, trasciende pera ya estaba en desarrollo ese espíritu de amor a la libertad y antimperialismo de los habitantes de nuestra América.
La historia que nos enseñaron a todos nosotros, es una historia mentirosa e hipócrita porque fue escrita por los vencedores, cuando estábamos en secundaria, nos enseñaron que los españoles y los europeos vinieron a liberarnos, a enseñarnos, a darnos la luz, a darnos un idioma, a darnos una cultura, porque los habitantes de América éramos unos salvajes.
Cuando leemos sobre Diriangén y Nicarao nos enseñaban, que cuando vinieron los españoles, Diriangén con su gente y Nicarao salieron en fila a ofrecer chompipes, ofrecer oro etc.
Nada más mentiroso, nada nos trajeron los españoles ni los europeos que nos vinieran a dar conocimientos del que teníamos, los pueblos de América tenían más cultura que los propios europeos, pero cuando se habla en la historia, se dice que los españoles y los europeos vinieron a redimir a América, que nos trajeron cultura, que nos trajeron conocimientos.
No, los españoles los que nos trajeron fue violencia, saqueo, enfermedades, epidemias, nos trajeron un robo desmedido de nuestras riquezas, y a eso con una premonición, Nicarao y Diriangén se opusieron.
Nuestros ancestros no recibieron a los españoles con flores, defendieron nuestro territorio y defendieron nuestros conocimientos y nuestra cultura.
Los españoles nos vinieron a imponer una cruz a sangre y fuego, cambiando las religiones de nuestros ancestros, cambiando nuestro lenguaje, cambiando nuestra cultura, por eso hoy más que nunca tenemos que decir, que no tenemos nada que agradecer a los españoles y a los europeos porque lo que vinieron a hacer fue a robar y a saquear Nicaragua y América. Las riquezas están cimentadas sobre el genocidio de los pueblos americanos.
Y la historia está ahí, Canadá, es una barbarie lo que hicieron los ingleses, los europeos, los franceses, quisieron cambiarle la cultura a los pueblos indígenas desde niños y los metieron en lugares donde los niños morían, más de 20 mil niños murieron, porque querían hacer un genocidio con el pueblo indígena canadiense y lo mismo pasó en los EEUU y asesinaron a los indígenas y los esclavizaron.
¿Qué vamos a agradecer nosotros a Europa? si lo que nos trajeron fue muerte y sangre, pero ahora están repitiendo nuevamente esa actitud. Pero ahora los instrumentos y herramientas son diferentes, no usan a perros que asesinen a indígenas como lo hicieron en León viejo, ahora lo hacen a través de sanciones para someter a nuestros pueblos.
Hoy que estamos haciendo este reconocimiento a Diriangén y a Nicarao, estamos haciendo un reconocimiento a la lucha histórica del pueblo nicaragüense contra el imperio, contra el coloniaje, contra la esclavitud.
Hoy más que nunca, además de votar por decláralos Héroes Indígenas de nuestra lucha antimperialista, además de votar por esta Ley, debemos de renovar nuestro compromiso, con estos representantes de nuestros pueblos indígenas para seguir en la lucha de mantener a nuestra patria libre y soberana e independiente.
No podemos retroceder. Nicaragua con el ejemplo de Diriangén y Nicarao mantienen los estandartes de lucha porque nuestra nación sea libre y soberana.
En las casi puertas del inicio de una noche oscura que se vino sobre Nicaragua, es una noche oscura, no muy clara que provocó dolor y lágrima en los nicaragüenses por la actitud de malos hijos, prohijados del imperio, hoy más que nunca tenemos que renovar nuestros votos de voluntad para impulsar esos cambios y como decía el presidente de la República de Nicaragua “No nos descuidemos, hay que estar con un ojo abierto y el otro cerrado, porque los enemigos de la paz, los enemigos de la Nicaragua libre y soberana, no descansan y tienen apoyo poderosos”.
Por ello en esta sesión comprometámonos a seguir manteniendo esa visión, de que aquí no podemos permitirnos que limiten la voluntad del pueblo nicaragüense.
Nicaragua está hecha de vigor y de gloria, pero ese vigor y gloria se la da el pueblo de Nicaragua y ese pueblo somos nosotros unidos en la defensa de la soberanía nacional.
¡Vivan los caciques Nicarao y Diriangén¡



