Oración por la paz en Nicaragua al cierre de la Segunda Sesión Ordinaria de la XXXIV Legislatura
La Segunda Sesión Ordinaria de la XXXIV Legislatura de la Asamblea Nacional cerró hoy 7 de junio con una reflexión y oración a Dios por la paz en Nicaragua dirigida por uno de los trabajadores de este Poder del Estado y con la participación de la Junta Directiva, diputados y diputadas y demás funcionarios del Parlamento.
Renaldy Ramírez, del área de Relaciones Internacionales, en su reflexión afirmó que “el mundo entero está siendo convulsionado por distintas adversidades y problemas, asimismo nuestra nación Nicaragua que está atravesando una crisis”, pero citó el evangelio de San Juan en el que expresa que Jesús dijo que es el camino y la verdad y la vida.
“Jesús sabía que el mundo necesitaba dirección. Jesús, sabía que para que este mundo pueda coexistir y progresar necesita caminar en la verdad y dijo Yo soy la Vida porque Él sabía que existía una cultura de muerte, una cultura de injusticia y la respuesta que el mundo necesita está en Jesucristo el hijo de Dios”, expresó.
Citó también las Sagradas Escrituras cuando Jesús dijo “bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios”.
Ramírez invitó a todos a levantar la mano derecha para orar al Padre Celestial declarando en oración que a todos los hermanos nicaragüenses “la luz de Cristo colma nuestras vidas como individuos, que la luz de Cristo permanece sobre nuestras familias, sobre nuestro Gobierno y sobre cada Poder del Estado y que la luz de Dios brille sobre toda la nación de Nicaragua”.
También declaró en oración que “los cielos abiertos de bendiciones se derraman sobre cada uno de nosotros y que esa luz de Cristo acabe con toda tiniebla”.
“Dios con su palabra todo lo ordena, sea la luz dice el Señor y todo se ordena, la unidad vuelve a prevalecer en nuestra nación, esa unidad no sólo de hermanos sino la unidad en Cristo que nos hace fuerte ante las fuerzas que quieren separar a las ovejas de su Pastor, que las quieren ver dispersas y el Espíritu Santo pueda estar atento y examinar el corazón de cada nicaragüense que clama por la paz, por trabajo”, expresó.
En oración también pidió que Dios “nos dé espíritu de arrepentimiento, que podamos reconocer que hemos pecado, hemos fallado y que necesitamos tu perdón, que necesitamos que nos restaures y que pongas tus fundamentos correctos”.
“Señor tu intervención es necesaria para calmar las tormentas que nos quieren quitar la visión que habíamos fijado sobre este horizonte de amor y unidad, perdónanos Señor y que la preciosa sangre de Cristo nos lleve ante ti en caminos rectos, que la rectitud sea en nuestros corazones; no más mentiras y que todo espíritu de manipulación, de hipocresía, de falsedad, de contienda, de división, de rencor, de venganza, de muerte sea reprendido en el nombre de Jesús”, dijo.
Continúo expresando “en el nombre de Jesús hoy decretamos Señor que tú eres la respuesta, tú eres la solución, en ti está nuestra confianza y te pedimos por cada nicaragüense para que una doble porción de tu Espíritu Santo nos llene de fe, para ver Milagros, para ver lo que todavía no se ve, una fe para mover montañas para abrir mares tempestuosos y creer en ti Señor”.
“Nuestro corazón te pertenece a ti Padre, nuestra mirada está puesta en ti Señor; enséñanos amarte a ti sobre todas las cosas y a nuestro prójimo. Declaramos Paz, esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Que Dios bendiga a Nicaragua, que el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob bendiga, levante y restaure a nuestra nación en el nombre de Jesús Dios les bendiga a todos”, concluyó.





