Darío y su regreso a Nicaragua, desde Barcelona y Guatemala
Nuestro poeta Rubén Darío fue motivado a regresar a Nicaragua, -luego de su estadía en Guatemala desde abril de 1915- por tres causas fuertes, según el estudioso Dariano, Francisco Bautista Lara, invitado este viernes 5 de febrero al programa del Canal Parlamentario “Conozcamos a Darío en el Centenario de su tránsito a la Inmortalidad”.
A juicio de Bautista Lara, la primera causa por la que Darío regresó a Nicaragua en enero de 1916, fue porque Monseñor Lezcano solicitó al arzobispo de Guatemala -de ese entonces- que convenciera al poeta nicaragüense de regresar a Nicaragua, luego de residir en ese país centroamericano por invitación del propio Presidente guatemalteco, Manuel Estrada Cabrera.
Fue visitado por intelectuales
El estudioso Dariano, destaca que en Guatemala, Darío, fue visitado –mientras se hospedaba en el Hotel Imperial, – por una multitud de jóvenes intelectuales escritores, entre ellos Miguel Ángel Asturias, quien posteriormente destacó por su contribución al desarrollo de la literatura en Latinoamérica.
Bautista Lara, reseña que Darío se queda en Guatemala, luego de su salida de Barcelona, España en octubre de 1914 y su paso en Nueva York en noviembre, porque se encontraba sin dinero y por el interés de ser parte de una gira mundial por la paz tras darse en Europa 26 declaraciones de guerra entre los países de este continente.
“Darío sale de España en un ambiente bélico creciente y sale para una campaña de la paz, pero esa campaña era una ilusión. El sale de España (también) porque no tiene absolutamente nada que hacer, no tiene trabajo, no tiene dinero y tiene una mujer y un hijo que mantener”, recordó Bautista Lara.
Los otros motivos
Darío también regresa a Nicaragua, porque su hijo Rubén Darío Contreras, -procreado con su anterior pareja Francisca Sánchez, le dice que se fuera con Rosario Murillo a Nicaragua, en ese entonces esposa del poeta. Su hijo le dice que no necesita nada y que lo que le tenía que dar a él se lo diera a su hijo menor que se había quedado en Barcelona con su anterior pareja.
El tercer motivo fue que el poeta sentía que su salud ya no daba más y es por eso que decide hacer maletas, y el 26 de noviembre de 1915 llega a Corinto, dice Bautista Lara.
Al final, el invitado del programa dice que Darío pasa “la gritería” en León y regresa a Managua para navidad, antes de fallecer el 6 de febrero de 1916. Bautista Lara destaca que Darío fallece con la satisfacción de morir en León y con la resignación de no poder volver a ver a Francisca Sánchez.
A la fecha han participado en el programa “Conozcamos a Darío en el Centenario de su tránsito a la Inmortalidad”, los Darianos Jorge Eduardo Arellano, Isolda Rodríguez , Mario Urtecho, Nidia Palacios y Francisco Bautista Lara.



