CONMEMORAN 26 ANIVERSARIO DE APROBACIÓN DE LA CONVENCIÓN DE DERECHOS DEL NIÑO Y LA NIÑA
La Asamblea Nacional conmemoró este 19 de noviembre el 26 aniversario la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño y la Niña con una sesión especial. A la actividad asistieron representates de las agencias del Sistema de las Naciones Unidas que trabajan con la niñez nicaragüense y delegaciones de niños de organizaciones de la sociedad civil que laboran en nuestro país en la promoción de los derechos de este sector.
El señor Daniel Camazón, Asesor Ejecutivo de UNICEF, rememoró que el mes de noviembre ha sido trascendental, tanto a nivel nacional como internacional, en la historia de lucha, para que las personas menores de 18 años cuenten con insttumentos sólidos y vinculantes que protejan integral y efectivamente sus derechos. Entre estos están la Declaración de los Derechos del Niño hecha en noviembre de 1959; la Convención que fue aprobada en la Asamblea General de las Naciones Unidas en noviembre de 1989; y en noviembre de 1998 Nicaragua aprobó el Código de la Niñez y la Adolescencia.
También destacó el rol de la Asamblea Nacional desde la ratificación de la Convención de los Derechos del Niño en 1990 y su elevación a rango constitucional en 1995, luego con la aprobación del Código de Familia. A su vez, reflexionó que regirse bajo el principio de equidad a la luz de la convención es: una oportunidad justa, para que todos los niños en cualquier parte del mundo, quienes están en situación desfavorecidad por razones de crisis – fenómenos naturales adversos o por las guerras – tengan mayor esperanza de romper los ciclos intergeneracionales de la desigualdad y la pobreza en todas las sociedades; dar voz a los niños y niñas y adolescentes en situación de mayor pobreza, con discapacidades, grupos étnicos o aquellos que sufren discriminación.
En tanto, la diputada Martha Marina González, presidenta de la Comisión de Asuntos de la Mujer, Niñez, Juventud y Familia, reflexionó sobre el planteamiento de la UNICEF que “la pobreza va más allá del nivel de ingresos y tiene un carácter multidimensional, es decir, se refiere a privaciones materiales, espirituales y emocionales necesarias para sobrevivir. En el caso de la niñez, estas privaciones les impide disfrutar de sus derechos, alcanzar su pleno potencial o participar como miembros plenos y en pie de igualdad en la sociedad”. También destacó que nuestro país ha establecido como política de Estado modelo integral, para que los niños y las niñas crezcan saludablemente, ya sea con los programas de estimulación temprana, recursos destinados a la cultura y el deporte, a la seguridad alimentaria y nutricional, o bien con la promoción de la educación en principios y valores.



