APRUEBAN CONVENIO DE MINAMATA SOBRE EL MERCURIO
Por unanimidad el plenario aprobó este cuatro de septiembre el “Convenio de Minamata sobre el Mercurio” encaminado a regular el uso y manejo de este metal, con el fin de proteger la salud humana de los nicaragüenses y el cuido del medio ambiente.
Con la aprobación de este convenio Nicaragua se suma a la lista de países comprometidos para contrarrestar la problemática general derivada del manejo, uso y exposición del mercurio; así como la protección y mejora de la salud pública de los nicaragüenses, específicamente el sector minero artesanal o wiriseros quienes en su faena manipulan este metal.
El diputado Boanerges Matus, vicepresidente de la Comisión del Medio Ambiente y Recursos Naturales manifestó que la aplicación del convenio conllevará un proceso de organización entre los mineros artesanales, el Ministerio de Recursos Naturales (MARENA), Organizaciones Gubernamentales y no Gubernamentales ambientalistas y la población en general.
El acceso a asesoría y asistencia técnica, asimismo un mayor control en la comercialización, distribución, uso, tratamiento y disposición final del mercurio y sus compuestos, son entre otros los beneficios del convenio. Por otro lado este convenio promoverá la generación de capacidades técnicas y tecnológicas para hacer frente a los riesgos que representa para la salud humana y el medio ambiente las emisiones y liberaciones del mercurio.
Se conoce como enfermedad de Minamata a un síndrome neurológico grave y permanente causado por envenenamiento con mercurio. Los síntomas incluyen ataxia, alteración sensorial en manos y pies, deterioro de los sentidos de la vista y el oído, debilidad y, en casos extremos, parálisis y muerte.
La enfermedad de Minamata se denomina así porque en la ciudad de Minamata, Japón, fue el centro de manifestación de envenenamiento por metilmercurio en la década de los años 50 en la que se contabilizaron 111 víctimas y más de 400 casos con problemas neurológicos.
En 1968, el gobierno japonés anunció oficialmente que la causa de la enfermedad era la ingesta de pescados y mariscos contaminados con mercurio, provocado por los vertidos de la empresa petroquímica Chisso.




