70 aniversario del natalicio del poeta y guerrillero Leonel Rugama
Un 27 de marzo de 1949, en el pequeño poblado conocido como Valle de Matapalos, al noreste de Estelí, nacía el poeta y guerrillero José Leonel Rugama, hijo de Pastor y Cándida Rugama. Desde su niñez fue reconocido por su excelencia académica y su espíritu religioso.
“Leonel con su espíritu religioso buscó la verdad en la Biblia, la buscó en la poesía, en sus amigos. Era un joven inquieto, estudioso, un alumno excelente y pensó en ser servidor de Dios y por eso entró al Seminario; siempre actuaba coherente con su pensamiento”, expresó el diputado Filiberto Rodríguez.
Rugama fue uno de los miles de jóvenes que se unió a la lucha del Frente Sandinista contra la dictadura de Anastasio Somoza y el 15 de enero de 1970 marcó un hito en la lucha guerrillera al enfrentarse a un batallón de la Guardia Nacional que le gritaba que se rindiera mientras era rodeado en la casa de seguridad ubicada cerca del cementerio Periférico.
“¡Qué se rinda tu madre!”, fue la respuesta de este héroe nicaragüense que siguió luchando hasta que fue abatido.
“Leonel significa para Nicaragua ese orgullo por la defensa de la soberanía de nuestra patria, de demostrarle al mundo la cultura, la poesía nicaragüense que nos da un gran mensaje de amor a la patria y al prójimo”, afirmó la diputada Perla Castillo Quintero, originaria de Estelí.
Ese amor a su patria lo plasmaba con gran sensibilidad humana en su poesía comprometida con los necesitados y en su lucha guerrillera. “En su obra “La tierra es un satélite de la luna” Leonel habla de los niños habitantes de Acahualinca donde nacían para morir de hambre. Es una crítica al sistema porque no habían alimentos para los pobres”, manifestó el diputado Rodríguez.
La poesía de Leonel fue inspiradora en la lucha contra el somocismo. “A través de la poesía se iban también integrando nuevos guerrilleros y Leonel iba tomando más responsabilidades cuando entra a la Universidad de León, donde se integra al Movimiento Estudiantil Revolucionario”, rememora el diputado Rodríguez, originario de León.
Como guerrillero urbano, asume la responsabilidad de la lucha en León y luego en Mangua, dejando atrás sus deseos de ser un guía espiritual dentro de la Iglesia Católica, pero sin desligarse de su inspiradora poesía como un gran legado para las generaciones venideras.
“El legado de nuestro poeta Leonel es su guía por la senda de la justicia, de la verdad, por la senda de la armonía, de la paz, porque su poema nos inspiran a ayudarnos los unos a los otros, pero también a tener dignidad, a tener amor a nuestra patria para construirla todos los días”, puntualiza la diputada Castillo.
La Legisladora señaló que la enseñanzas de Leonel Rugama están cada día más fuertes en cada movimiento cultural, donde los jóvenes muestran sus proezas y dotes en la promoción de la cultura nicaragüense, luchadores, solidarios y llenos de amor, paz y dignidad.
Para el diputado Rodríguez, Leonel Rugama escribió su poema de amor a Nicaragua “con sangre y su grito de lucha que lo seguimos como un legado de ese espíritu indomable, de ese espíritu de compromiso guerrillero, ese hombre estudioso que hereda a la juventud una poesía comprometida con los más necesitados”.



